Comentar.

COMENTAD, GRACIAS POR LEER. BESOS:

martes, 15 de enero de 2013

Capitulo 6. El principio del fin.


Pasaron los días muy rápido. Y llegó el día de marcharme. Mientras terminaba de hacer la maleta las chicas llegaron y me invitaron a comer. En el restaurante, al lado de casa, recordábamos los buenos momentos juntas, aunque fueron pocos serían inolvidables. No paraban de decirme que me echarían de menos, igual que yo a ellas. Chloé y Aliza eran como hermanas. Y nunca mas las volvería a ver.
Llego la hora de marcharme, con las prisas se me iban cayendo las cosas que llevaba en la mano. Una vez en el aeropuerto me despedí de mi madre que llevaba todo el camino llorando.
- Venga, mami, no pasa nada nos veremos pronto, antes de que te lo esperes, te lo prometo -La abracé y me dirigí a las chicas.
- A vosotras, que deciros, Aliza gracias por hacerme pasar el mejor verano de mi vida. A ti, Chloé, gracias por sacarme una sonrisa en estos últimos días. Os quiero mucho. -nos abrazamos y me marche.
Las deje a las tres llorando mientras yo entraba a la puerta de embarque.
Me toco al lado de un señor gordo que ocupaba su asiento y medio del medio. Me acurruque al lado de la ventana y busque mi ipod en mi bolsillo, pero no lo encontré. Pensé que lo había metido en la maleta. Así que cerré los ojos y me dormí.
La voz de la azafata anunciando el aterrizaje en pocos minutos, me despertó  Allí me esperaban mi padre y mi hermano, Marc. Al verlos me emocione y los abrace, pero en mi interior sabia que algo me faltaba. Mientras íbamos hacia casa en el coche vi a mis antiguos amigos, así que le pedí a mi padre que se parase. Los chicos al verme no se emocionaron demasiado y me sentí un poco desplazada, pensé tampoco ha pasado tanto tiempo, así que volví al coche. Mis amigos, por los que también había vuelto, me rechazaron de cierta manera. Aquí es cuando empece a duda de mi rápida decisión. 
Llegue a casa y lo primero que hice fue conectarme a Facebook para hablar con Aliza sobre mi viaje y mis sentimientos al llegar aquí  Tenia una petición de amistad que decía: "Tengo tu ipod". Corrí hacia la maleta y busque el ipod entre la ropa pero no lo encontré, abrí de nuevo el portátil y conteste a la petición: "¿Se puede saber quien eres?". Al rato, mientras cogía mi móvil  me contesto: "Soy el vecino borde de enfrente, siento haberte tratado de esa manera la ultima vez que nos vimos". A lo que conteste: "Si puedes dárselo a mi madre o mis amigas te lo agradecería . Me quede muy bloqueada al ver que el chico borde me había pedido perdón  esperaba que mi ipod estuviera en buenas manos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

gracias por comentar. :3